Es normal que las empresas reciban facturas por correo electrónico. Sin embargo, aunque en muchos casos puede parecer un correo legítimo, en realidad, se ha enmascarado la dirección de envío con una conocida para que al abrir el archivo adjunto, se inicie la actividad de algún malware.

En ocasiones, aunque sabemos que no hemos solicitado ninguna factura y no tendrían que enviarnos nada, abrimos el correo que recibimos, primer error. Sin por lo menos leerlo, también abrimos el archivo adjunto, segundo error.

A partir de aquí, tendremos una puerta abierta para ejecutar y descargar otros programas. Si además no le damos importancia o no llamamos a nuestro servicio técnico, peor todavía y tercer error. Porque hemos dejado un equipo infectado, que puede funcionar con aparente normalidad, pero que está siendo controlado por otro.

Muchos usuarios trabajan con más privilegios de los que deberían, son administradores, o tienen desactivado el control de cuentas, algo que por lo menos debería levantar sospechas cuando piden elevación de privilegios. Esto ocurre sobre todo en las PyME, donde por lo general trabajan en grupo de trabajo.

La realidad nos dice que la mayoría de la gente baja la guardia, y que incluso aquellos con conocimientos avanzados pueden caer. Si a esto sumamos que muchos ni siquiera actualizan el antivirus o tienen sistemas operativos obsoletos… no es que no cerremos la puerta a los atacantes, es que les estamos dando la llave.

Frecuentemente, no se dan a conocer los problemas de este tipo, ya que para algunas empresas puede suponer una crisis de reputación y pérdida de clientes. Como resultado de esto, no se percibe el peligro real, ni se tiene la debida precaución ante ello.

Fuente https://www.pymesyautonomos.com/tecnologia/cuidado-esa-factura-que-te-ha-llegado-correo-electronico