Una contraseña es una forma de autenticación para controlar el acceso hacia algún recurso, por ejemplo, un sistema operativo o alguna cuenta de usuario, correo electrónico, redes sociales, banca en línea, entre muchos otros. Debido a que las contraseñas protegen datos tan valiosos son claramente muy importantes.

Expertos en seguridad alertan del preocupante aumento de malware que ataca robando nombres de usuario y contraseñas. Con las malas prácticas de los usuarios que dejan las contraseñas asignadas de fábrica o usan algunas tan obvias como 1234, se facilita bastante el acceso y en un ataque de fuerza bruta tampoco requieren demasiada carga computacional.

Elegir una contraseña segura

  • A menor cantidad de caracteres tenga una contraseña, más fácil será obtenerla en un ataque de fuerza bruta debido a que el número de posibles combinaciones será menor.
  • Incluir letras mayúsculas y minúsculas, números y símbolos.
  • Evitar incluir datos personales ya que pueden averiguarse mediante ingeniería social (nombres de mascotas, fechas significativas o aficiones).
  • No usar palabras simples como ‘contraseña’, ni patrones de teclado como ‘qwerty’ o ‘qazwsx’.
  • No se debe utilizar la misma contraseña para varias cuentas, si un cibercriminal descubre la contraseña de una cuenta, podrá utilizarla para acceder a las otras.
  • Tampoco se debe compartir las contraseñas con otras personas.
  • Se pueden incluir frases largas intercalando mayúsculas y símbolos o espacios, también se pueden reemplazar algunas letras por números.

Una última recomendación sería cambiar las contraseñas con regularidad en todos los servicios.

A manera de ejercicio, Kaspersky Lab mantiene una herramienta en línea en el siguiente enlace: http://password.social-kaspersky.com/es