Fácilmente se pueden perder de vista algunos aspectos importantes conforme crece el número de plataformas en la Nube que una empresa utiliza. Y el uso de plataformas cloud en las empresas continuará creciendo a medida que más herramientas migran a modelos basados ​​en la Nube. En cierto punto, el seguimiento de estos servicios en expansión se dificulta y a menudo, no es hasta que la empresa recibe su factura cuando percibe lo fuera de control que se volvió la situación.

Al crecimiento descontrolado de recursos en la Nube que supera las necesidades reales de una organización, se le denomina Cloud Sprawl. Existen dos riesgos principalmente asociados a esto, pérdidas financieras y las vulnerabilidades de seguridad.

El primero resulta obvio, a medida que se implementan más y más herramientas, los costos se suman. En el caso de la seguridad en la organización, pueden existir una infinidad de escenarios pero en uno de ellos con frecuencia, al crear entornos de prueba, se copia parte de los datos del entorno de producción para garantizar que el entorno de prueba se mantiene fiel a su contraparte, dejando estos datos vulnerables. En caso de que el entorno de prueba se abandone y no se elimine, es poco probable que dicha instancia esté tan segura como el resto de la infraestructura, lo que representa una serie de vulnerabilidades que pueden dejar a la organización expuesta a ataques.

A medida que la infraestructura de Nube crece, se dificulta predecir el impacto real que los servicios tendrán en el presupuesto de TI.

En el actual entorno de Nube pública, existen tres herramientas principales de IaaS: Amazon Web Services (AWS), Microsoft Azure y Google Cloud Platform. Si bien Microsoft y Google tienen cuotas de mercado respetables, es Amazon quien continúa siendo el líder indiscutible.

Cabe mencionar que a lo largo de los años, usuarios de AWS con una gran transferencia de datos mensual coinciden en algo, el pago de cargos impredeciblemente altos. A pesar de que el ancho de banda y el almacenamiento constantemente disminuyen sus costos.

Si bien los usuarios pueden ahorrar con la elección de Microsoft Azure o Google Cloud en lugar de AWS, deben considerar que el pago mensual por el ancho de banda se mantendrá igual de elevado. Así lo expone el sitio web Hivelocity mediante una publicación en la que incluye tablas comparativas de los tres servicios.

Una de las tablas detalla los costos conforme al uso del ancho de banda:

Proveedor3,000 GB de salida 9,000 GB de salida 15,000 GB de salida 30,000 GB de salida 150,000 GB de salida
AWS$268.00/mes$808.00/mes$1,457.00/mes$2,859.00/mes $12,410.00/mes
Azure$260.57/mes$782.56/mes$1,285.53/mes$2,530.53/mes $11,206.13/mes
Google$237.49/mes$712.46/mes$1,112.84/mes$2,020.88/mes$9,285.20/mes

La publicación también menciona el caso de un usuario de AWS que gastaba casi USD $20,000 al mes, a pesar que con servidores dedicados de algún otro proveedor podía reducir su factura  a solo un par de miles de dólares. Sin embargo, debido a la naturaleza altamente regulada de los datos, el usuario debía cumplir con altos niveles de seguridad y privacidad. Si bien muchos centros de datos los cumplen, también debía contar con ciertos estándares y su certificación requiere auditorías. De esta manera, aunque se podría ahorrar una cantidad significativa utilizando alguna solución de servidor dedicado, para asegurarse de que la configuración de su infraestructura cumpliera con los estándares necesarios, tenía que gastar una pequeña fortuna en auditorías y posibles actualizaciones.

Debido a que AWS cuenta con los estándares de cumplimiento, los usuarios que mantienen sus datos almacenados en la Nube de AWS también cumplen con este mismo nivel de cumplimiento.

Al usuario le tomó tiempo y voluntad para experimentar con nuevas tecnologías, pero finalmente encontró una solución híbrida, perfecta de acuerdo a sus necesidades. Utilizar contenedores Docker en servidores dedicados para ejecutar sus aplicaciones y AWS para mantener los datos almacenados de forma segura detrás de su firewall. Esta combinación le permite cumplir con los estándares necesarios, al mismo tiempo que utiliza hardware dedicado para el trabajo pesado.

Esto mantiene los costos al mínimo y devuelve previsibilidad al presupuesto, reduciendo la latencia y mejorando el rendimiento al mismo tiempo.

En cada caso las circunstancias y necesidades tecnológicas son distintas, pero el hecho de que la configuración actual haga el trabajo no significa que no exista una solución que pueda hacerlo mejor o a menor costo.

Más allá del trabajo involucrado, los riesgos de cambios importantes en la infraestructura hacen que muchos gerentes de TI no estén dispuestos a dar la bienvenida al cambio. Si bien esta reacción es comprensible, no siempre es lo mejor para sus organizaciones.

Cuando se enfrentan problemas importantes que requieren grandes decisiones, no se debe esperar hasta que sea demasiado tarde. Planificar limitará los efectos negativos de la expansión de la Nube en los recursos y las finanzas de la organización.

Con una solución de Nube híbrida, se pueden aprovechar las mejores características tanto de la Nube como del hardware dedicado. Conserve las piezas que le funcionen y evite aquellas que simplemente perjudiquen su presupuesto. Lo mejor de todo es que esta transición no tiene por qué suceder de una vez.

¿No está seguro de si una solución de Nube híbrida es la adecuada? Hable con nuestros asesores y comience poco a poco. Si los cambios que realiza le parecen prometedores, puede planificar más cambios.

Las necesidades de cada organización son diferentes y estará sujeta a distintos factores limitantes. Seguramente la solución adecuada está disponible aunque no sea tan evidente, siendo necesario el análisis de su particular situación.

Por ello, le invitamos a ponerse en contacto con nosotros para proveerle más información  respecto al apoyo que Adaptix Networks puede brindar específicamente a su empresa en servicios de Cómputo en la Nube, así como los casos de éxito con nuestros clientes.

Fuente https://www.hivelocity.net/blog/cloud-too-expensive/